Cuadernos de la Guerrilla Antifascista

Alberto Ramos Santana
Catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Cádiz
(Diario de Cádiz, 24/12/2011)

SI la denominada Memoria Histórica se ha convertido en un asunto polémico, se debe a que, más que un tema de investigación historiográfica, se ha querido convertir en un tema político, en un asunto de confrontación de opiniones, lo que no significa que pueda tener una connotación ideológica de quienes la practican. Por eso lo que hay que exigir, constantemente, rigor historiográfico, una actitud científica de fidelidad a las fuentes, a los documentos históricos, que permitan transmitir la verdad de lo acontecido. Ese es el criterio que predomina en el trabajo realizado por Luis García Bravo en sus investigaciones sobre la guerrilla antifranquista entre 1939 y mediados de los años cincuenta del pasado siglo. García Bravo, sin abandonar su ideología, investiga con rigor, honestidad, perseverancia y fidelidad a las fuentes documentales.

Cuadernos de la Guerrilla Antifascista. I Jimena de la Frontera (1939-1954)

Cuadernos de la Guerrilla Antifascista. I Jimena de la Frontera 1936-1954Texto y fotografías: Luis Antonio García Bravo, 2011.
Prólogo: Fernando Sígler Silvera.
Producción editorial: Editorial Tréveris, S.L.
www.treveris.es editorial@treveris.es
ISBN: 978-84-938452-4-7 (vol. I).
Imprenta: Lozano Impresores, S.L.L.

La historia de la guerrilla antifranquista en la provincia de Cádiz -sobre todo en la Serranía de Ronda y Campo de Gibraltar- no puede valorarse por las actuaciones de algunos grupos alejados de lo que fue el verdadero movimiento guerrillero en la zona, puesto que en algunos momentos pudo parecer que actuaban como delincuentes comunes.

Quienes componían la guerrilla y colaboraban con ella fueron hombres y mujeres con ideales de libertad. Anarquistas, comunistas y antiguos miembros de la UGT, tuvieron como único objetivo por el que lucharon y murieron el derrocar el régimen franquista impuesto por la fuerza. Decidieron hacerlo por la vía armada en los montes, contando con ayuda de otras personas en las ciudades, amparados en la clandestinidad con la esperanza de que las organizaciones políticas y sociales volvieran a España tras la guerra y la posguerra.

Durante mucho tiempo se les persiguió encarnizadamente; se les llamó bandoleros y se les aplicó la ley de fuga. Ellos y sus familiares sufrieron vejaciones y persecuciones. Pero el 16 de mayo de 2001 el apelativo de bandoleros quedó atrás. Desde ese día y para siempre los guerrilleros antifranquistas están situados en la historia en el lugar que les corresponde, por su voz, por su palabra, por sus hechos y por el reconocimiento del pleno del Congreso. Hoy todos ellos han pasado a formar parte de nuestra memoria histórica.

Luis Antonio García Bravo.

Volver arriba