Luis Antonio García Bravo
14 de Abril 2017
Ya habíamos organizado el primer encuentro sobre la guerrilla antifascista en el Campo de Gibraltar entre los días 12 al 14 de abril del año 2002, cuando pasado unos días me llamaba mi gran amigo e investigador Jesús Castro, para presentarme a dos amigos, días después quedábamos en la terraza de una cafetería donde me fueron presentados, Benito Muñoz y Jerónimo Cózar, este último ya le conocía desde que yo era un niño.
Los dos, hijos de padres asesinados por el franquismo en aquellos años de guerra y posguerra que sufrió nuestro país tras el levantamiento de una parte del ejército, en 1936,. De aquella primera entrevista ya comenzaron los dos a aportarnos datos a través de sus testimonios orales, de cuánto les tocó de vivir a ellos y sus familiares, así nació una gran amistad y cariño, a la que apenas unos días después se vería incrementada con quien fue un gran luchador anarquista Francisco Serrano, todo un personaje quien también nos dejó un gran legado de lo que fue su vida cuando, ya había cumplido 101 año. Los tres aportaron con sus testimonios y vivencias, un gran legado a nuestra historia más reciente, a ellos unos como hijos y otro como combatiente en primera persona les estaremos siempre agradecidos y en deuda, para siempre y han quedado en mi recuerdo y en lo más profundo de mi corazón.