El Regalo del 14 de abril

RegalosPara Germinal Zambrano,
q
ue sigue siendo todo un referente
para el movimiento republicano.
Con todo mi cariño y admiración.

Luis A. Garcia Bravo

Miraba José sentado en el sillón de su habitación, a través de la ventana, aquel hermoso y bello jardín en flor, con su mirada puesta en la gran puerta que al final del camino daba al exterior. Quizás el viejo miliciano pensara que tras ella estaba la libertad por la que él tanto luchó, durante tantos años, o quizás, cuando miró el calendario de sobremesa y se dio cuenta de que era el 14 de abril, enseguida sus recuerdos le llevaron al pasado, a aquel día en que se proclamó la II República.

La muñeca del día de Reyes

MuñecaLuis Antonio García Bravo
Abril 2016

Contaba aquella señora sentada junto al fuego de la chimenea, mientras atizaba la candela, rodeada de jóvenes que la escuchaban colocados en el suelo, no se sabe si un cuento, una historia o una leyenda; lo cierto es que comenzó su relato así:

No corrían tiempos buenos para los que aún seguían en la sierra tratando de luchar contra las injusticias de aquel régimen impuesto por la fuerza y que tantas muertes y desgracias trajo al país y al pueblo. Eran años de hambre, miedo y silencio.

El régimen por aquellos años se había afianzado como un todopoderoso y cada vez el cerco se iba cerrando más para aquellos hombres y mujeres que, tras aquellos tres largos años de guerra civil, se convirtieron en el último brazo armado de la República española.

La ventana de los sueños

La ventana de los sueñosLuis Antonio García Bravo

Abrí esta ventana para ayudar y aunar voluntades por la justicia y la historia de todos aquellos hombres y mujeres que lucharon, sufrieron y murieron. También por la de sus familiares, que recibieron todo tipo de vejaciones sólo por defender los  ideales de la República y de la Libertad.

Quizás soñé demasiado y esperé que lo consiguiéramos entre todos juntos. Pero la realidad es que después de tantos años de lucha hemos conseguido muy poco, comparado con lo que ellos dieron por España. Alguien puede pensar o decir que se han con seguido cosas, y es verdad —aunque no todo lo que se debiera— en lo concerniente a la Historia, pero no así en lo relacionado con los derechos humanos y mucho menos con la Justicia.

La fuente y el prisionero

La fuente del camino

Luis Antonio García Bravo

Quiso el prisionero beber agua, y alzando sus manos esposadas llamó la atención de sus guardianes gritando:

—Señor guardia agua por favor.

Los escoltas dirigieron sus miradas hacia el cabo, quien con un gesto de su cabeza asintió para que le dejaran acercarse a la fuente del camino.

Al contemplar el prisionero su rostro reflejado en el espejo del agua se sorprendió. Al verse tan demacrado, sucio y herido comenzó a sollozar.

Puso sus maltratados labios en el chorro y recordó aquella fuente del camino donde se paraba cuando era un niño y bebía agua fresca y dulce. O cuando ya era más mayor y volvía una vez terminada la faena, y se detenía junto la fuente para lavarse la cara y las manos y llegar limpio a casa.

Sintió de lleno la tristeza al evocar aquello tres largos años de guerra, cuando tuvo que huir al monte, y como aprovechaba cada vez que se acercaba a la fuente para calmar la sed en ella.

Perdido entre los recuerdos que el agua reconstruía en su cabeza escuchó la voz malhumorada y autoritaria del cabo que gritaba:

—Venga ya está bien, sigamos.

Un guardia que estaba a su lado le apartó con un empujón de la fuente, y al emprender de nuevo el camino, el prisionero volvió la mirada hacia atrás pues sabía que ya nunca más volvería a beber agua tan dulce y fresca.

Julio 2015

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