Aquella ventana

Casa Juan

Luis Antonio García Bravo

Y se sentó frente a la ventana y mirando hacia el exterior, dejó volar su pensamiento, trasladándose al tiempo de su niñez, hacia aquellos días de calor donde escuchaba el ruido de las chicharras y de algún que otro piar de pajarillos buscando la sombra en el corazón de un árbol.

Recordó a la única mujer que con la que compartió el amor de toda una vida, siempre juntos, hasta el día en el que ella partió para siempre.

Pareció volverla a ver al otro lado de la ventana, sonriente, enviando con su mano un beso al viento, para posarse sobre él, envuelto con el aroma de la jara, del jazmín y de la madre selva.

Quiso asomarse a la ventana, pero despertó y volvió a escuchar el ruido de las chicharras y el piar de algún pajarillo buscando la sombra en alguna rama.

Junio 2015

 

La Casa de la Curva

La casa de la curvaLuis Antonio García Bravo

Leyendas y relatos cortos

Pasaba y sigo pasando por un lugar donde hace muchos años existía una casa, la cual aunque deshabitada y abandonada, llamaba la atención pues su ubicación que de seguro en un principio fue en el camino hacia el pueblo, cuando pasó el tiempo se construyó una carretera y la casa quedó justo en la curva.

Yo cuando sigo pasando por la casa de la curva y son tantas las veces las que me he fijado en ella que se me ocurrió contar esta especie de leyenda, que como cualquier otra leyenda siempre estará entre lo que fue y lo que pudo ser.

Nuestro compañero el Acebuche

Luis A. García Bravo
4 de octubre de 2012

Hoy, en la más absoluta intimidad, como hacen las personas de bien, se recogían y limpiaban uno de los lugares mas significativos y escenario de crímenes horrendos que tuvieron lugar durante el otoño y el invierno de 1936 a 1937, tras la sublevación de un ejército rebelde que no dudó en pisotear la voluntad del pueblo español legalmente constituida desde las urnas, la II República.

Ese lugar no es otro que “La Fosa del Marrufo”. Hoy, con un día soleado de octubre, se daba por concluida tras unos meses intensos de trabajo la segunda parte del proyecto que lleva dicho nombre, la exhumación de quienes allí fueron vilmente asesinados. Meses de emociones que aunque se querían contener afloraban desde lo más profundo de nuestros corazones, traducidas en lágrimas, rabia y un profundo dolor desde nuestras entrañas. Ante el asombro de miembros del equipo, muy experimentados, no se podía comprender el ensañamiento que reflejaban los restos cadavéricos que se iban descubriendo de hombres y mujeres con claros signos de maltrato, muñecas atadas con alambres, cuerdas y piedras lanzadas a quienes una vez ajusticiados fueron arrojados a la fosa; tal grado de crueldad es lo que tuvo lugar en los crímenes que allí se cometieron.

Pero hoy, aun cuando sabemos que hemos cumplido con nuestros objetivos de unos trabajos bien hechos técnica, huma e históricamente, cuando sabemos que tras nosotros quedan momentos muy importantes en la historia de nuestro país, momentos de emociones, recuerdos y trabajo compartidos en equipo, cuando va llegando el momento de dejar el lugar, vuelven a aflorar los sentimientos y esa sensación inexplicable que nos queda a los seres humanos cuando abandonamos un lugar.

Buenos días en la Villa

Comenzaba una mañana del mes de julio, tras una noche de esas de verano donde dormir a consecuencia del calor es toda una proeza, y a esa hora en la que quienes estamos acostumbrados a levantamos con las claras del día, la temperatura ya había refrescado y se podía respirar, y como solemos decir por nuestra tierra “ahora se puede vivir”.

Llegue a la Villa de Los Barrios, como siempre casi media hora antes de la cita, normal en quienes nos gusta ser puntual y madrugador, como es de costumbre hay que tomar el primer café de la mañana y donde mejor que en el kiosco de Curro.

Establecimiento este donde a lo largo de los años se han dado cita, ganaderos, tratantes, transportistas, trabajadores, etc. quienes con un café, una copa o cualquier otra bebida, cerraban tratos, esperaban al compañero, al autobús etc.

Buenos días –
Siendo contestados por los parroquianos presentes
– Buenos días –
Me dirijo a quien esta tras la barra
Un café con leche por favor –

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