La muñeca del día de Reyes

MuñecaLuis Antonio García Bravo
Abril 2016

Contaba aquella señora sentada junto al fuego de la chimenea, mientras atizaba la candela, rodeada de jóvenes que la escuchaban colocados en el suelo, no se sabe si un cuento, una historia o una leyenda; lo cierto es que comenzó su relato así:

No corrían tiempos buenos para los que aún seguían en la sierra tratando de luchar contra las injusticias de aquel régimen impuesto por la fuerza y que tantas muertes y desgracias trajo al país y al pueblo. Eran años de hambre, miedo y silencio.

El régimen por aquellos años se había afianzado como un todopoderoso y cada vez el cerco se iba cerrando más para aquellos hombres y mujeres que, tras aquellos tres largos años de guerra civil, se convirtieron en el último brazo armado de la República española.

El día del Padre

Luis A. García Bravo

Día del padreAyer fue el día del padre para quienes como yo tienen la gran suerte de  tener una familia numerosa. Este día comenzó desde muy temprano sonando el teléfono y mandando whatsapp de aquellos hijos que están trabajando fuera y a los que viven en la misma ciudad, también para felicitarte y además aprovechar, para darte alguna que otra broma.

Todo eso es muy entrañable y bonito y que además de gustarme personalmente me enorgullece que junto a mi compañera hayamos formado una gran familia. Pero lo que más te llena de felicidad son esas vocecitas de las más pequeñas que te dicen felicidades  abuelo, que palabra más grande es cuando alguien tan inocente te llama abuelo.

Todo como digo fue muy entrañable durante el día de ayer y sin lugar a duda fui muy feliz al pensar que aunque a mi familia como a la de casi todos los españoles de alguna u otra forma también les haya afectado, lo que llamamos crisis en los momentos actuales que vivimos, me tengo que dar por satisfecho porque podemos acostarnos sabiendo que nuestros hijos y nietas  más o menos tienen para un plato de comida diario.

La ventana de los sueños

La ventana de los sueñosLuis Antonio García Bravo

Abrí esta ventana para ayudar y aunar voluntades por la justicia y la historia de todos aquellos hombres y mujeres que lucharon, sufrieron y murieron. También por la de sus familiares, que recibieron todo tipo de vejaciones sólo por defender los  ideales de la República y de la Libertad.

Quizás soñé demasiado y esperé que lo consiguiéramos entre todos juntos. Pero la realidad es que después de tantos años de lucha hemos conseguido muy poco, comparado con lo que ellos dieron por España. Alguien puede pensar o decir que se han con seguido cosas, y es verdad —aunque no todo lo que se debiera— en lo concerniente a la Historia, pero no así en lo relacionado con los derechos humanos y mucho menos con la Justicia.

La fuente y el prisionero

La fuente del camino

Luis Antonio García Bravo

Quiso el prisionero beber agua, y alzando sus manos esposadas llamó la atención de sus guardianes gritando:

—Señor guardia agua por favor.

Los escoltas dirigieron sus miradas hacia el cabo, quien con un gesto de su cabeza asintió para que le dejaran acercarse a la fuente del camino.

Al contemplar el prisionero su rostro reflejado en el espejo del agua se sorprendió. Al verse tan demacrado, sucio y herido comenzó a sollozar.

Puso sus maltratados labios en el chorro y recordó aquella fuente del camino donde se paraba cuando era un niño y bebía agua fresca y dulce. O cuando ya era más mayor y volvía una vez terminada la faena, y se detenía junto la fuente para lavarse la cara y las manos y llegar limpio a casa.

Sintió de lleno la tristeza al evocar aquello tres largos años de guerra, cuando tuvo que huir al monte, y como aprovechaba cada vez que se acercaba a la fuente para calmar la sed en ella.

Perdido entre los recuerdos que el agua reconstruía en su cabeza escuchó la voz malhumorada y autoritaria del cabo que gritaba:

—Venga ya está bien, sigamos.

Un guardia que estaba a su lado le apartó con un empujón de la fuente, y al emprender de nuevo el camino, el prisionero volvió la mirada hacia atrás pues sabía que ya nunca más volvería a beber agua tan dulce y fresca.

Julio 2015

Volver arriba