2 de diciembre 2008
Recordaba el otro día, sentado en la estación marítima del puerto de Algeciras mientras llegaba el barco de Ceuta, como ha cambiado todo en nuestra ciudad y sobre todo en el puerto, que en muy poco espacio de tiempo ha pasado de ser un puerto pesquero, de mercancías y de pasajeros, a un superpuerto de contenedores.
Y mientras esperaba me traslade en el pensamiento a uno de los tantos días en los que mi abuelo me cogía de la mano y me llevaba a pasear, aquel día toco llevarme al puerto, yo debería de andar por unos siete años, salimos de nuestra casa y cruzamos el puente Matadero, desgraciadamente ya no parece ni una sombra de aquel puente, por donde pasaba el rió de la Miel, dejábamos a la izquierda la parada de los carros con sus arrieros charlando a la espera de que alguien les llamara para hacer algún porte, y cogimos camino del cuartel de Transeúntes, y viendo a los hombres pescando en el río las anguilas en las escalerillas que servían para bajar en su días a las barcas que amarraban allí.
Escribía hace apenas unos días un articulo; “Las Esperanzas Rotas”, pero hoy cuando vuelvo a desayunarme que tras el discurso del diputado de Izquierda Republicana de Cataluña, Joan Tarda en el congreso de los diputados en la presentación de una proposición de reforma de la ley de la memoria histórica 25/11/08 “Ley por cierto Aberrante”, lo que me invade no son las esperanzas rotas, es quizás una vergüenza de pensar que se opongan partidos políticos que dicen estar en un estado democrático, pero la vergüenza todavía se agudiza mas cuando viene de un partido de “IZQUIERDAS” como el PSOE y es cuando afloran sentimientos de impotencia y de rabia contenida para preguntarse, como se puedes seguir siendo cómplices de seguir manteniendo un estado de impunidad como el actual, con una ley denominada “Ley de la Memoria “ que es contraria al derecho internacional, y que viola entre otros el propio derecho interno español, y son concientes que de quienes se trata de recuperar su historia y de hacer justicia , fueron quienes lucharon, murieron y sufrieron ellos y sus familiares toda clase de vejaciones, por defender no solo La Republica sino los valores ideológicos de hombres y mujeres Comunistas, Socialistas, Anarquista, Sindicalistas, etc.
