2 de diciembre 2008
Recordaba el otro día, sentado en la estación marítima del puerto de Algeciras mientras llegaba el barco de Ceuta, como ha cambiado todo en nuestra ciudad y sobre todo en el puerto, que en muy poco espacio de tiempo ha pasado de ser un puerto pesquero, de mercancías y de pasajeros, a un superpuerto de contenedores.
Y mientras esperaba me traslade en el pensamiento a uno de los tantos días en los que mi abuelo me cogía de la mano y me llevaba a pasear, aquel día toco llevarme al puerto, yo debería de andar por unos siete años, salimos de nuestra casa y cruzamos el puente Matadero, desgraciadamente ya no parece ni una sombra de aquel puente, por donde pasaba el rió de la Miel, dejábamos a la izquierda la parada de los carros con sus arrieros charlando a la espera de que alguien les llamara para hacer algún porte, y cogimos camino del cuartel de Transeúntes, y viendo a los hombres pescando en el río las anguilas en las escalerillas que servían para bajar en su días a las barcas que amarraban allí.