Comenzaba una mañana del mes de julio, tras una noche de esas de verano donde dormir a consecuencia del calor es toda una proeza, y a esa hora en la que quienes estamos acostumbrados a levantamos con las claras del día, la temperatura ya había refrescado y se podía respirar, y como solemos decir por nuestra tierra “ahora se puede vivir”.
Llegue a la Villa de Los Barrios, como siempre casi media hora antes de la cita, normal en quienes nos gusta ser puntual y madrugador, como es de costumbre hay que tomar el primer café de la mañana y donde mejor que en el kiosco de Curro.
Establecimiento este donde a lo largo de los años se han dado cita, ganaderos, tratantes, transportistas, trabajadores, etc. quienes con un café, una copa o cualquier otra bebida, cerraban tratos, esperaban al compañero, al autobús etc.
Buenos días –
Siendo contestados por los parroquianos presentes
– Buenos días –
Me dirijo a quien esta tras la barra
Un café con leche por favor –