Luis A. García Bravo
Ayer fue el día del padre para quienes como yo tienen la gran suerte de tener una familia numerosa. Este día comenzó desde muy temprano sonando el teléfono y mandando whatsapp de aquellos hijos que están trabajando fuera y a los que viven en la misma ciudad, también para felicitarte y además aprovechar, para darte alguna que otra broma.
Todo eso es muy entrañable y bonito y que además de gustarme personalmente me enorgullece que junto a mi compañera hayamos formado una gran familia. Pero lo que más te llena de felicidad son esas vocecitas de las más pequeñas que te dicen felicidades abuelo, que palabra más grande es cuando alguien tan inocente te llama abuelo.
Todo como digo fue muy entrañable durante el día de ayer y sin lugar a duda fui muy feliz al pensar que aunque a mi familia como a la de casi todos los españoles de alguna u otra forma también les haya afectado, lo que llamamos crisis en los momentos actuales que vivimos, me tengo que dar por satisfecho porque podemos acostarnos sabiendo que nuestros hijos y nietas más o menos tienen para un plato de comida diario.