Luis Antonio García Bravo
Abril 2016
Contaba aquella señora sentada junto al fuego de la chimenea, mientras atizaba la candela, rodeada de jóvenes que la escuchaban colocados en el suelo, no se sabe si un cuento, una historia o una leyenda; lo cierto es que comenzó su relato así:
No corrían tiempos buenos para los que aún seguían en la sierra tratando de luchar contra las injusticias de aquel régimen impuesto por la fuerza y que tantas muertes y desgracias trajo al país y al pueblo. Eran años de hambre, miedo y silencio.
El régimen por aquellos años se había afianzado como un todopoderoso y cada vez el cerco se iba cerrando más para aquellos hombres y mujeres que, tras aquellos tres largos años de guerra civil, se convirtieron en el último brazo armado de la República española.
